La pedrera, la naturaleza hecha edificio

Casa Milà, la pedrera. Gaudí, Barcelona

La casa Milà, más conocida con el nombre de “la pedrera”, por su aspecto exterior; fue diseñada por el arquitecto Antonio Gaudí, en la plenitud de su vida profesional; fue su última obra civil, que entró rompiendo los esquemas de su tiempo y nos deja ver cómo la naturaleza puede hacerse edificio. Se trataba de una vivienda entre medianeros, realizada entre los años 1906 y 1912, por encargo del señor Pere Milà y su esposa, Roser Segimon, para ser su residencia familiar y alquilar las demás; por esto, consta de dos bloques de viviendas, que se comunican por medio de los dos patios centrales. El edificio hace parte del patrimonio mundial de la UNESCO desde 1984, por su gran valor universal y está ubicado en Barcelona.

¿Cómo entrar gratis?

Como todo aquello que suelo visitar, aquí es posible entrar gratis en la noche de los museos, en el mes de mayo; o acceder a la sala de exposiciones temporales (por la puerta anterior a la taquilla, pasando entre la gente que hace fila), esta está ubicada en la planta principal, por lo que es posible apreciar uno de los patios interiores del edificio y las respectivas escaleras que conducen a la misma, que antes fueron el acceso de los señores Milà a su residencia; y hacerse, así, una pequeña idea de su composición y riqueza arquitectónica. Si no hay exposición, no hay acceso a esta zona.

Patio central, la pedrera, Gaudí Escaleras a la sala de exposiciones. La pedrera, Gaudí. Barcelona

 

Exposición actual

En este momento, se está presentando una exposición del artista Chema Madoz, llamada “Ars combinatoria”, el arte de la combinación y estará hasta el 28 de julio; él es uno de los creadores de fotografía más destacados de España. No lo conocía, pero me encantó la manera como interpreta y muestra el entorno en que vivimos; les recomiendo mucho su obra. La siguiente exposición estará del 17 de septiembre al 12 de enero de 2014.

 

Recorrido por el edificio

 

Azotea

Si finalmente se ha ingresado al edificio (por la taquilla), se encuentra inmediatamente el otro patio interior y después se toma el ascensor, para no subir las nueve plantas por las escaleras. El recorrido inicia en la azotea, donde se tienen vistas de la ciudad, destacando la torre Agbar y la sagrada familia, y más de cerca, el paseo de gracia. En este mismo lugar, se puede empezar a entrever la estructura interior del edificio y lo curvilíneo de su diseño.

Sagrada familia y torre agbar, vistas desde la casa Milà, la pedrera.

Vista del edificio, por el patio central, desde la terraza. La pedrera, Gaudí.

La estructura de la parte superior, está formada por un conjunto de arcos catenarios que configuran el desván y soportan la azotea. Cuenta con seis cajas de escaleras que contienen los depósitos de agua y traban los arcos, al tiempo que sobresalen, al igual que las torres de ventilación y la chimenea; con formas simbólicas, que se interpretan de diferentes maneras, pero que cumplen muy bien con su función práctica.

 

Desván

La visita continúa en orden descendiente, hacia el espacio Gaudí; donde se exponen algunas maquetas y elementos usados por el arquitecto para sus diseños, en este y en sus demás proyectos. Al mismo tiempo que se va caminando por debajo de los arcos catenarios, en el espacio donde antes estuvo la lavandería.

Arcos catenarios, estructura de la casa Milà, la pedrera, de Gaudí.

 

Apartamento o piso

Un nivel más abajo, se llega al apartamento “modelo” por medio de las escaleras de servicio; este puede recorrerse, reparando en cada uno de sus detalles, espacio por espacio; con su mobiliario original y el equipamiento doméstico.

circulación apartamento de la pedrera, GaudíSilla de Gaudí en la pedrera

Todo está perfectamente coordinado y adosado, en un recorrido circular, por el cual se va accediendo a cada cuarto; es una visita que no se queda solo en la arquitectura y sus detalles, si no que va también a la habitabilidad de la casa, dando una idea sobre la vida de una familia burguesa de la Barcelona del siglo XX. Mi lugar favorito fue la cocina, muy bien distribuida, con todo lo necesario, sencilla, muy amplia y práctica.

Acceso a la cocina, casa Milà, GaudíFogón-estufa, casa Milà, Gaudí

Después de pasar por la tienda, se sale nuevamente por las escaleras de servicio, convencido de que las personas vivían, en aquel entonces, muy contentas en el lugar; y lo siguen haciendo, los pocos que ahora, entre turistas y oficinas, tienen el privilegio de vivir en la pedrera, la naturaleza hecha edificio.

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Categorías: Arquitectura, Barcelona, Casas, Lugares, Modernista | Etiquetas: , , , , , , | 4 comentarios

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