Descubriendo a Santander

Empezaré a hablar de este viaje desde el principio y lo primero será aclarar lo que también estuvo siempre en mi cabeza, hasta este día, al escuchar esta palabra. No se trata del departamento de Santander, de mi hermosa Colombia, sino de una ciudad española, capital de la comunidad autónoma de Cantabria; donde curiosamente, para mi, se le dice a sus habitantes santanderinos y no santandereanos, como lo hacemos nosotros. Y tenemos en común el océano atlántico.

Lo segundo, es cómo llegar hasta Santander desde Barcelona. La mejor opción que encontré fue un vuelo de Ryanair, que va directo desde el Prat, y tiene una duración de una hora; además, se vuela todo el tiempo sobre España, por lo que resulta entretenido.

España desde el aire. En vuelo Barcelona-Santander

Al llegar, había justo al frente de la salida un punto de información; yo quería un plano de la ciudad y preguntar cómo llegar a la misma; solo tenía la información de googlemaps y en ese momento entendí que no era correcta, la estación más cercana del tren, se encuentra a un kilómetro, por lo que no es opción. Desde el aeropuerto de Santander sale, cada media hora (en punto y a y media), un autobús que conecta con la estación de buses de la ciudad, en 10 minutos y con un costo de 2,20 euros. Recibí también un plano general, con toda la información de interés para conocer Santander y visitar sus principales lugares.

Bus del aeropuerto de Santander, España

Como había ido a la ciudad para realizar el curso de verano de la UIMP, con la beca que me había ganado en Ágora, me dirigí al hotel asignado, caminando por la calle castilla; estaba muy cerca de allí. Fui muy bien recibida y me sorprendió que el señor me entregara mi carné para ir a cenar esa misma noche, porque me habían dicho que lo recibiría al día siguiente, al entregar los documentos de la matrícula. Desde allí, se empieza a apreciar la calidad y buena preparación de los mismos. Subí al cuarto, me encontré con la chica que lo compartiría, y decidimos salir muy pronto para conocer el centro y después irnos al palacio.

Empezamos a caminar por la zona, los edificios antiguos y su historia, nos fueron atrayendo. El banco de España, el edificio de correos, la catedral y su capilla baja; incluso la estatua del hombre que dio nombre a la ciudad, Santander; al entrar a la plaza porticada.

Banco de España en Santander     Edificio de correos. Santander, España

Iglesia del cristo, catedral de SantanderEstatua de Santander, en plaza porticada

Después, nos dirigimos hacia el mercado del este, donde se encuentra otro punto de información de la ciudad. Entramos para preguntar sobre el transporte urbano, ya que lo utilizaríamos mucho. El costo por trayecto es de 1,30 euros, pero comprando -por 1,00 euro- la tarjeta TUS transporte urbano de Santander, se paga menos de la mitad; así, que esa era la mejor opción para viajar en los siguientes días. Fuimos a un kiosco a comprarla, lo mínimo que puede recargarse es 6,00 euros y puede compartirse si se quiere; además, cuando se devuelve, se recibe nuevamente el euro pagado por ella. No hay disculpa para no hacerse con la tarjeta y ahorrar en los viajes.

Continuamos con el recorrido, esta vez hacia el puerto, encontrándonos con el emblemático edificio del banco Santander; antes de llegar al paseo de Pereda, con sus famosos jardines. En ese momento, decidimos descansar un poco, por lo que tomamos un bus hacia la magdalena; desde ese punto, casi todos pasan por allá.

Edificio principal del banco Santander

Al llegar a la parada del autobús, se debe caminar un par de cuadras hasta la entrada general de la península de la Magdalena. Después, dependiendo del camino elegido, pueden ser otros 10 o 15 minutos hasta la entrada del palacio. Nosotras elegimos el camino de la izquierda, es el más bonito y el más largo; de ahí en adelante, usamos siempre el de la derecha, para subir pronto.

Llegamos directamente al comedor y allí nos quedamos recargando energía hasta que casi habían cerrado. Para cuando habíamos acabado con todo, ya había oscurecido.

Vista nocturna de la entrada al palacio de la Magdalena

Salimos pronto de allí, para terminar de dar la vuelta a la bahía y llegar al sardinero. Pero solo un ratito, porque aunque la noche apenas comenzaba y se estaba celebrando la semana grande de Santander; nosotras debíamos madrugar para el inicio de nuestros cursos.

Al final, se nos alargó un poco, pero eso se los mostraré después; aun queda mucho por contar sobre este gran viaje: los cursos, el puerto, las fiestas y otros más; para poder decir, sin ninguna duda, estamos descubriendo a Santander.

Anuncios
Categorías: España, Santander, Viajes | Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , | 2 comentarios

Navegador de artículos

2 pensamientos en “Descubriendo a Santander

  1. Pingback: Mi experiencia como becaria en los cursos de verano de la UIMP | Reflexiones de viaje

  2. Pingback: Ciudades transformadas en torno al agua | Reflexiones de viaje

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: