Publicaciones etiquetadas con: naturaleza

A través del Rio Claro

El rio claro. Antioquia

Para mí, Rio Claro nunca fue un lugar ajeno. Todo lo contrario. Casi era una de mis casas. Allí viví hermosos momentos de mi niñez, porque fueron muchas las vacaciones que pasé allí, compartiendo con otras personas y con mis compañeras de colegio, que alguna vez se fueron conmigo para allá. Siempre lo viví de una manera muy local y por supuesto de acuerdo a los planes de mi papá.

Es un lugar con mucha naturaleza y encanto. Está ubicado en Colombia, en el oriente antioqueño, entre los municipios de Medellín y Puerto Triunfo. Y como muchos de los lugares de los que les hablo, este también ha tenido su historia. Y es quizás, una que no está escrita, pero que fui viviendo paso a paso y ahora les comparto; como quien fuera uno más de sus habitantes.

La historia de rio claro

La época del auge

Una de las mejores épocas se vivió a finales de los 80´s. Lo único que se veía en aquel pequeño poblado eran buses turísticos y carpas, siempre rodeados de mucha gente que buscaban su río para disfrutar de las vacaciones; ya fuera acampando a sus orillas u hospedándose en Villa Sofía (actual hotel Rio Claro) con acceso directo al mismo. Era un lugar muy turístico, que vivía de esta actividad económica.

Entrada al hotel Rio claro

Apartado por la violencia

A mediados de los 90´s vino la época de violencia en el país. Llegaron los problemas de orden público en la zona y la presencia de grupos al margen de la ley alrededor de la autopista Medellín – Bogotá. Con esto, Rio claro se fue poco a poco convirtiendo en un lugar desértico, en el cual ya no abundaban las multitudes. Se fue quedando solo… Esto ocasionó deterioro en las escasas construcciones con que contaba y quienes llevaron la peor parte fueron los que en aquel entonces se ganaban su vida con el turismo, o sea todos; exceptuando solo a los afortunados que trabajaban en la fábrica de cementos Rio Claro (actualmente Argos).

Huellas de la epoca de violencia, al lado del puente sobre el rio claro

Recuperando la calma

Años más tarde, cuando la situación de orden público empezó a normalizarse, Rio claro se fue reactivando poco a poco. Aunque nunca volvió a tener ese mismo auge inicial. Ni siquiera con nuevas construcciones (una de ellas desocupada hasta la actualidad). El interés por el lugar estaba casi extinguido. Ya casi nadie lo visitaba. Ahora contaba con demasiada calma.

Nueva construccion, desocupada, en el  poblado Rio claro

Rio claro, el refugio

La cuarta etapa y tal vez la definitiva, es la actual. Aquel poblado, se observa ahora dividido: los de un lado del puente y los del otro. El lado privilegiado solo gira en torno a la reserva natural del cañón del Rio Claro, al refugio. Un lugar privado en el que es necesario pagar para poder entrar, que puso un enorme control al lado de la autopista y volvió de uso exclusivo una vía que siempre estuvo abierta y por la cual se podía transitar libremente. Los del otro lado parecen estar excluidos. Concentrados en un par de casas, un mercado y un montallantas, que vienen a tener visitantes de vez en cuando.

Restaurante de la reserva natural rio claro    Entrada a la reserva natural del rio claro

El otro lado del puente sobre el rio claro    Montallanta en Rio claro, Antioquia

Y no tengo nada en contra del refugio, pienso que hacen un buen trabajo por la naturaleza y eso se los contaré después. Lo que me pasa es que tengo la sensación de que me privatizaron el rio y nos dejaron sin un acceso libre a él. Con tristeza pude ver cómo aquella extensa zona verde en la cual estuvieron ubicadas las carpas, está llena de maleza y es ahora intransitable. Solo queda un estrecho caminito, por el cual, pasan a bañarse, aquellos que se resisten a dejar en el olvido ese espacio que nos dio tantas cosas cuando estábamos niños, a través del Rio Claro.

Antigua zona de camping junto al rio claro    Gente nadando en el rio claro

Anuncios
Categorías: Colombia, Lugares, Naturaleza | Etiquetas: , , , , , , | 2 comentarios

Impresiones de Polonia

P1160513

Este no fue uno de esos viajes en los que se conocen y hacen muchas cosas, pero sí fue muy típico para lo que son los míos; un encuentro con nuevas y viejas personas. El motivo de esta visita era asistir a una fiesta por el quinto aniversario de matrimonio de una pareja de amigos, por lo que desde la llegada fue solo celebración; estuvimos casi todo el tiempo en la finca del padre de ella, por esto, se puede decir que conocí más en el camino, que en el destino; la impresionante iglesia (que merece un post completo) y un poco más a su alrededor, hacen parte de la afortunada excepción.

Al principio me llamaron mucho la atención los paisajes; como siempre, no sé que era exactamente lo que tenía en mi cabeza sobre el lugar, pero normalmente no coincide con lo que veo. Mucho verde, extensos bosques; en un momento cortados por la autopista, pero a su vez con un extremo cuidado del equilibrio ambiental, que valoro mucho. Cada cierta distancia, relativamente poca, aparecía un puente exclusivo para animales, por el cual pueden pasar con seguridad hacia el otro lado, sin verse obligados a cruzar la peligrosa calle; que aunque quisieran, tampoco podrían hacerlo porque está cercado completamente entre uno y otro paso. En algunas carreteras ya había visto animales atropellados, por lo tanto, admiro el sumo cuidado con que los han preparado ante la enorme intervención; digno de imitarse, en pro de la preservación de las especies.

Puente para animales

Al entrar al país tuvimos que cambiar euros a złoty, porque a pesar de que Polonia hace parte de la unión europea, sigue teniendo su propia moneda; y aunque intentamos aprender algunas palabras de su idioma y recordarlas, no pudimos ni decir gracias a la chica que nos atendió; ahora no olvido que se dice yenkuie, o algo similar, pero no tengo idea de cómo se escribe.

Es un país muy religioso, me recordó al mío, al tener la sensación, pasando por los pueblitos, de estar en una de tantas carreteras de Antioquia, donde se encuentran, sucesivamente, cruces y santos. También al lado de un parque me encontré a María, muy bien adornada con flores.

Las señales de tránsito, son bastante divertidas y muy gráficas, aunque un poco difíciles de fotografiar con el carro en marcha; les dejo una muestra, aunque confieso que no fue la que más me gustó. Y como seguro están esperando saber de quién es el nido, les cuento que se trata de cigüeñas, por eso su gran tamaño y altura; me hubiera encantado ver a alguna posada sobre uno de ellos.

En fin, que no quería perderme de nada en el camino, y una muestra de ello es la foto que logré hacer del claustro franciscano; con el giro me lo había perdido de frente.

Virgen María en Polonia

señal de tránsito Polonia

Claustro franciscano

Después del largo camino, algunos llegamos al lugar el día antes de la fiesta, por lo que estuvimos ayudando un poco en su organización; la mayor parte ya estaba lista y la cocina seguía llena de gente, terminando la comida; en este mismo lugar, unas horas más tarde estaríamos casi todos, conversando y brindando con vodka, que es lo más típico entre las personas mayores.

Al siguiente día, continuaron los preparativos; por ser él un inglés, toda la fiesta fue una mezcla entre las dos culturas y la de algunos países más; porque hasta sangría hubo, muy bien alistada en un balde, con frutas picadas, como es debido. También salchicha y carne a la alemana, y no podían faltar los muffins, con todo lo necesario para convertirlos en deliciosos cup cakes; y detrás, la creativa nevera para las cervezas, que no dejó de llamar la atención hasta el último momento.

Brindis con vodka

El balde de sangría

Mesa de postres

Cuando empezaron a llegar los invitados, estaba todo organizado y en su punto, con un amplio menú en comidas, bebidas y postres, que no logró agotarse, por lo que al siguiente día tuvimos mucha variedad en el desayuno. Este detalle me gustó mucho, porque así no se bota la comida, y puede alternarse con otros alimentos más “normales” a esta hora del día.

Con todo, ya era hora de regresar, después de haber conocido a muchas personas, la mayoría polacas; cosa que nunca me imaginé, por la dificultad de su idioma. Por suerte, muchas de las personas mayores hablaban alemán y así pudimos comunicarnos; aunque no dejó de ser exigente tanta mezcla de idiomas, entre el español, el inglés, las pocas palabras de polaco y el alemán; a veces todos en un mismo momento. Pero un fin de semana excepcional, con estas y muchas más impresiones de Polonia.

Categorías: Polonia, Viajes | Etiquetas: , , , , , , , | Deja un comentario

Anas platyrhynchos

P1150488

Aparecieron ante mí causando una sorpresa enorme, porque no solo se levantaron un poco del agua, si no que llegaron a pasar por encima de los edificios cercanos. ¿Acaso son patos? pensé un momento. No, no puede ser, los patos no vuelan, eso lo sabe todo el mundo; si se lo enseñan a uno cuando está pequeño, ellos no pueden volar, solo brincan un poco… Pero tienen forma de pato, y color también… ¡Entonces los patos vuelan!

Aparece aquí como una verdad revelada y seguro ya muchos lo sabrían, pero para mí sí que lo es, nunca pensé ver uno volando por ahí tan tranquilo, ni siquiera después de dispararles en el atari; tal vez porque en Colombia, aquellos amarillos que cuando crecen se vuelven blancos, no lo hacen; igual no volví a preguntarme por el tema nunca más.

Ahora, he tenido que buscar; los de aquí son una especie diferente, saben volar y lo hacen muy bien; su nombre científico es Anas platyrhynchos, según mi guía de naturaleza, y hasta ahora solo he visto volar a los machos, que son los que tiene la cabeza verde, con el cuerpo entre blanco y negro; quizás las hembras, que son de color café, con rayas oscuras, no lo hagan.

P1150487

La diferencia con los que conocía en mi país es que estos no son domésticos; los Anas platyrhynchos domesticus tienen las mismas características que mencioné antes, viven en corrales o estanques y no pueden volar.

Y como cada día se aprende algo nuevo, desde hoy puedo decir que los Anas platyrhynchos son patos y además, patos que vuelan. ¡Una cosa más que me sorprende al llegar de Latinoamérica a Europa!

¿Tú ya sabías que los patos vuelan?

Categorías: Naturaleza | Etiquetas: , , , , , | Deja un comentario

Ahora son tres

La ardilla bebé

La ardilla bebé

Esta semana, me topé con una gran sorpresa; en el mismo lugar de siempre, las mismas dos ardillas, pero una de ellas diferente, un tanto extraña, pequeña, oscura y con orejas puntiagudas.

Después de pensarlo un poco, entendí entonces que se trataba de una ardilla bebé, que seguro nació hace algunos días. Es solo un poco más pequeña de lo normal, pero lo suficiente para alcanzar a notarlo, de un color más oscuro e intenso y con una cola que más parece un trapito mojado, todavía no es esponjosa, ni puede levantarla. Pero es toda una ternura, corriendo detrás de su mamá, pensando un instante, antes de dar sus saltos; se aleja un poco, pero regresa rápidamente.

Ya me presentía que nacería, porque por algún tiempo, fue el papá el que salió a buscar comida solo; curiosamente, y más parecería un chiste; los únicos días que salían juntos, era los domingos, y tal vez algunos sábados en la mañana.

Cuántas veces miré dos ardillas en medio de este bosquecito, para que me sacaran sonrisas con sus juegos y locuras… Ahora con mayor encanto, ¡le podré seguir la pista a tres!

Categorías: Naturaleza | Etiquetas: , , | Deja un comentario

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: